En esta entrada voy a presentar el análisis final sobre cómo influiría la implantación de una moneda social local en Tangente Grupo Cooperativo. Esta organización, formada por una red de cooperativas vinculadas con la economía social y solidaria en Madrid, tiene por objetivo principal apoyar proyectos con impacto social y promover formas de organización económica mucho más participativas y sostenibles.
Las monedas sociales son sistemas de intercambio que funcionan de forma paralela al dinero normal, al dinero tal cual. Se desarrollan a nivel local y buscan fortalecer la economía del territorio. Mediante estas herramientas se facilita el intercambio de bienes y servicios dentro de una comunidad y muchas veces se ponen en valor recursos o capacidades que no tienen lugar habitualmente en el mercado convencional. También influyen a la hora de formar relaciones económicas basadas en la cooperación y no en la competencia.
Entendido esto, he realizado un análisis DAFO para identificar los factores que influyen en la posible participación de Tangente en una moneda social local.
Fortalezas
La principal fortaleza de Tangente Grupo Cooperativo es que está alineado con los valores de la economía social y solidaria. Trabaja con principios como la cooperación, la solidaridad y la participación democrática. Estos valores encajan muy bien con el funcionamiento de las monedas sociales, ya que estas dependen de la confianza y de la colaboración de los miembros de la comunidad. Tangente, además, es una red de cooperativas que mantiene relaciones de cooperación entre sí. Esto facilita mucho la creación de un sistema de intercambio interno y, a su vez, facilita que una moneda social pueda circular entre las diferentes empresas.
Mis compañeros señalaron qué tipo de moneda podría ser especialmente útil para facilitar estos intercambios. Por ejemplo, servicios de formación, asesoramiento entre cooperativas o cesiones de espacio. Los intercambios no siempre implican grandes operaciones económicas, pero refuerzan la cooperación entre las organizaciones.
Otra fortaleza muy importante es que cuenta con experiencia en proyectos colaborativos y en iniciativas vinculadas a la economía alternativa. Esto facilita que se adopten herramientas innovadoras como la moneda social o las monedas sociales.
Debilidades
La puesta en marcha de este tipo de sistemas requiere una muy buena organización. No todas las cooperativas pueden dedicar el mismo tiempo o esfuerzo a este proyecto, lo que genera diferencias en el nivel de participación. Dentro de algunas organizaciones existe todavía un conocimiento bastante limitado sobre cómo funcionan este tipo de monedas sociales, lo que va a generar dudas y resistencia inicial.
Hay que tener en cuenta también que muchas cooperativas siguen dependiendo del sistema monetario convencional. Los salarios, gran parte de sus gastos, etc., deben pagarse en euros, lo que limita mucho el uso de una moneda social en determinadas situaciones.
Oportunidades
Esta moneda social puede contribuir a reforzar la economía local y el vínculo territorial que tienen las empresas. Es decir, la moneda social suele favorecer que haya intercambios económicos y que estos se mantengan dentro de la comunidad, lo que a su vez fortalece las redes de cooperación entre las empresas locales. También se podría facilitar el intercambio de servicios o recursos dentro de las cooperativas de la red, permitiendo aprovechar mejor las capacidades existentes dentro del grupo.
Mis compañeros también han sugerido la idea de que una moneda social puede ayudar a visibilizar el volumen de intercambios que se producen dentro de una red. Si registramos las transacciones realizadas con esta moneda, sería posible analizar cuánto circula dentro del grupo y qué cooperativas generan más actividad dentro de la red.
A largo plazo, podría explorarse la posibilidad de conectar esta moneda con otras entidades de la economía social y solidaria del entorno.
Amenazas
La principal amenaza es la falta de participación suficiente dentro del grupo. Para que una moneda social funcione, es necesario que haya un número suficiente de personas que la utilicen de forma habitual. Si esto no ocurre, el sistema pierde utilidad. Además, al principio puede existir cierta complejidad en la gestión del sistema, y esto puede generar retos técnicos o de coordinación entre los propios participantes.
También pueden surgir algunas dudas relacionadas con los aspectos legales o administrativos, aunque, como hemos analizado, las monedas sociales funcionan como un sistema complementario. Es importante que su funcionamiento esté bien definido para evitar posibles problemas.
También existe el riesgo de que la iniciativa no se consolide a largo plazo si no cuenta con un apoyo suficiente por parte de las cooperativas u organizaciones.

La posible implantación de una moneda social podría ofrecer una oportunidad muy interesante para Tangente Grupo Cooperativo. Este tipo de herramientas reforzaría la colaboración entre las entidades de la red, facilitando intercambios internos y contribuyendo al fortalecimiento de la economía local. Sin embargo, para que esta iniciativa tenga éxito, es necesario asegurar una participación alta y una buena coordinación dentro de las organizaciones.
A futuro, sería muy interesante analizar cómo esta moneda social podría conectarse con otras iniciativas de la economía social y solidaria del territorio y, de esta forma, ampliar su impacto y su capacidad de generar redes de cooperación.
Bibliografía
Tangente Grupo Cooperativo https://www.tangente.coop
Universitat Oberta de Catalunya. Webinar: La importancia de las monedas complementarias y locales en el desarrollo de los territorios. Aula virtual de la UOC.
Universitat Oberta de Catalunya. (2024). Monedas complementarias: el motor oculto del desarrollo local en España e Iberoamérica. UOC News.



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